“Francisco, defiéndenos de todo aquel que quiera destruir nuestro territorio”

“Francisco, defiéndenos de todo aquel que quiera destruir nuestro territorio”

Entre la alegría que siente por su próximo encuentro con el papa Francisco, Eusebio Chineri (40) trae en sus hombros la misma preocupación e impotencia que en su tiempo tuvieron sus padres machiguengas del distrito de Sepahua, en Ucayali.

“Ellos no pudieron contarle al Papa todos los maltratos que sufrimos, pero yo sí podré mañana (hoy)”, dice este profesor de 40 años que desde las aulas, con tizas, papeles y lápices, se enfrenta a la minería ilegal, a la tala indiscriminada de árboles y al olvido del Estado.

Eusebio ha llegado a Puerto Maldonado con una decena de machiguengas de plumas y trajes típicos que desbordan elegancia. Todos duermen en colegios instalados como campamentos y han conocido a otras personas como ellos, que tienen una cultura milenaria, multicolor y que merece ser escuchada.

Una de ellas es Amalia Pinedo (30), una asháninka de Ucayali, que le pedirá al papa Francisco que los defienda de todo aquel que quiera destruir su territorio, el de sus hijos, el de todos los peruanos.

A unas horas de la llegada del Sumo Pontífice a la capital de Madre de Dios, ayer, en un clima que no se decidía si por la lluvia o el fuerte sol, los 3500 representantes de las comunidades nativas del mismo Puerto Maldonado, La Convención (Cusco), Purus y Atalaya (Ucayali), Yurimaguas (San Martín), así como San José (Amazonas), Requena (Loreto) y San Ramón (Junín) se reunieron para conocerse y para coordinar detalles de su encuentro con Francisco.

Hoy, Puerto Maldonado será “símbolo de los pueblos originarios y amazónicos” debido a la problemática vinculada a la minería ilegal, la trata de personas y el trabajo infantil, cuyas víctimas no tienen voz. Francisco les dirá que no están solos.

“Una iglesia con rostro amazónico es lo que queremos”, explica el obispo del Vicariato Apostólico de Puerto Maldonado, David Martínez de Aguirre, quien es uno de los responsables de que las comunidades nativas se encuentren con el papa Francisco hoy en el Coliseo Cerrado de la ciudad, a las 10:30 de la mañana.

Luzmila, de la etnia awajún de Amazonas; Yucari Gómez, de los asháninkas del Cusco; y Juan López, de los Yánesha de Pasco, tienen una triste coincidencia con sus hermanos brasileños que viven cerca de los ríos Amazonas y Acre: todos ellos buscan que se termine con el narcotráfico, la invasión de sus terrenos y la desigualdad.

“Hay pérdida de autoestima en nuestras culturas, ya no hay valores ni amor al prójimo. Me gustaría que el Papa les hable a las autoridades para que no haya más corrupción”, repite el profesor Juan, que es uno de los pocos intérpretes de los Yanesha.

La tarde del jueves, la Plaza de Armas de Puerto Maldonado era parte de una procesión. Hasta ese lugar llegaron las imágenes del Señor de los Milagros (Lima), el Señor de Muruhuay (Junín), el Señor de Qoylluriti (Cusco), el Señor de los Huancas (Madre de Dios), así como de la Virgen de la Candelaria (Puno) y la Virgen del Carmen (Lima). Los fieles abarrotaron el centro de la ciudad y acompañaron a las sagradas efigies a la explanada del Instituto Jorge Basadre, donde Francisco se reunirá hoy, al mediodía, con alrededor de 120 mil fieles.

EL PAPA AMAZÓNICO

Hoy, el Papa llegará a las 10 de la mañana a Puerto Maldonado, una ciudad que estará paralizada porque se ha prohibido el tránsito de cualquier tipo de vehículo.

Después de sus reuniones en el Coliseo Cerrado y el Instituto Basadre, llegará al hogar ‘El Principito’, reconocido albergue para niños, niñas y adolescentes que han sido víctimas de violencia física, sexual y psicológica. Allí lo primero que verá Francisco será la frase: “Solo se mira bien con el corazón”.

El padre suizo Xavier Arbex de Morsier (75), fundador del albergue, lo esperará junto con 300 niños de diversas casas hogares. El Papa estará una hora con ellos. Cantarán alabanzas, conversarán y reirán. Pero también reflexionarán. Así, Francisco volverá a Lima a las 2:30 de la tarde con el compromiso de ser la voz de los pueblos amazónicos.

Papa Francisco

Encíclica Laudato si (pag 32)

“Esos pulmones del planeta repletos de biodiversidad que son la Amazonía y la cuenca fluvial del Congo, o los grandes acuíferos y los glaciares. No se ignora la importancia de esos lugares para la totalidad del planeta y para el futuro de la humanidad. Los ecosistemas de las selvas tropicales tienen una biodiversidad con una enorme complejidad, casi imposible de reconocer integralmente, pero cuando esas selvas son quemadas o arrasadas para desarrollar cultivos, en pocos años se pierden innumerables especies, cuando no se convierten en áridos desiertos. Sin embargo, un delicado equilibrio se impone a la hora de hablar sobre estos lugares, porque tampoco se pueden ignorar los enormes intereses económicos internacionales que, bajo el pretexto de cuidarlos, pueden atentar contra las soberanías nacionales (...)”.

La República