Especies de las profundidades del océano son más vulnerables

Especies de las profundidades del océano son más vulnerables

Los animales que habitan las profundidades del mar son más vulnerables a la extinción, revela un estudio publicado en PLoS ONE. Según los investigadores de la Universidad de Oxford, Reino Unido, esto se debe a la explotación de recursos y al cambio climático.

Los cambios ambientales del pasado pueden haber afectado profundamente el rango geográfico y la diversidad de una rara especie de cangrejos yeti (Kiwaidae), con garras y cuerpos peludos que recuerdan al abominable hombre de las nieves, descubierta en 2005.

Los investigadores realizaron un análisis genético integral de los cangrejos yeti, que presentan todas las especies conocidas por primera vez y revela ideas sobre su evolución. Todas a excepción de una, se encuentran en uno de los lugares más extremos de la Tierra: los respiraderos hidrotermales de aguas profundas, que liberan aguas calientes en las aguas heladas que están encima de ellos.

Los resultados revelan que esta especie desciende, probablemente, de un ancestro común que habitó respiraderos hidrotermales de aguas profundas en las dorsales oceánicas en este del Pacífico Sur, hace unos 40 millones de años.

Al comparar la ubicación de las actuales especies de cangrejos yeti, los autores sugieren que los crustáceos probablemente existieron en grandes regiones de la dorsal oceánica en el Pacífico oriental, pero desde entonces se han extinguido en esas áreas.

Si bien las razones para esto no están claras, los hallazgos apuntan a un evento específico: cuando los niveles de oxígeno en las aguas profundas se modificaron por el cambio climático.

Según Christopher Roterman, coautor e investigador postdoctoral en el Departamento de Zoología de Oxford, estos hallazgos tienen implicaciones para nuestra comprensión de lo resistentes que pueden ser las comunidades de respiraderos hidrotermales de aguas profundas para el cambio ambiental y las consecuencias de la minería de aguas profundas.

"Los animales como los cangrejos yeti son potencialmente vulnerables a la explotación de recursos en las profundidades del mar y creo que los humanos, como especie, tenemos la responsabilidad de preservar y administrar la biodiversidad de nuestro planeta con la mayor prudencia y ética posible", concluye el investigador.

El Comercio