Así pretende Elon Musk construir «múltiples ciudades» en Marte

Así pretende Elon Musk construir «múltiples ciudades» en Marte

Los planes de Elon Musk para la colonización de Marte a partir de esta misma década no son un secreto para nadie.

Space X, en efecto, la empresa del imperio Musk destinada a tal fin, pretende construir un asentamiento humano permanente en el planeta rojo, que comenzaría con un par de naves y que se expandiría rápidamente por la superficie hasta convertirse en una auténtica metrópoli.

Sin embargo, faltaban muchos detalles para saber cómo exactamente el magnate pretende poner en práctica sus ambiciosos planes. Y ahora Paul Woster, el ingeniero de Space X que se encarga del desarrollo del proyecto, acaba de explicar muchos de esos detalles durante la XXI Convención Anual de la Mars Society, celebrada en Pasadena (California) entre el 23 y el 26 de agosto.

«La idea - dijo Woster, que también fue miembro fundador de la Mars Society- sería expandirse, comenzar no solo con un puesto de avanzada, sino crecer hasta convertirse en una base más grande, no algo al estilo de la Antártida, sino realmente una aldea, un pueblo, que se convierte en una ciudad y luego en múltiples ciudades en Marte».

El pasado mes de septiembre, durante el Congreso Astronáutico Internacional de Adelaida, en Australia, el propio Elon Musk ya presentó su nuevo modelo de cohete, el BFR, una «bestia» de más de cien metros de altura equipado con 31 motores Raptor capaces de proporcionar un empuje, en el despegue, de 5.400 toneladas. Los dos primeros BFR, dijo entonces Musk, serían enviados a Marte en 2022, repletos de suministros para las misiones que fueran llegando después. En el año 2024, Space X enviaría otros cuatro cohetes más, dos de ellos con los primeros humanos a bordo, que tendrían la misión de construir un puesto avanzado.

Las tareas de los astronautas en Marte
Y ahora, Wooster explica que cada cohete podrá transportar alrededor de 100 toneladas de suministros, lo que significa que los seis previstos entre 2022 y 2024 llevarán hasta Marte el equivalente a casi la mitad de la masa de la Estación Espacial Internacional. Los propios cohetes serán, al principio, el hogar de los primeros humanos, proporcionándoles un refugio seguro mientras trabajan para extraer recursos y volverse autosuficientes en el menor plazo de tiempo posible. Los astronautas tendrán, entre otras tareas, la de extraer al menos una tonelada de hielo por día, parte del cual ayudará a que el combustible de metano pueda llevar tanto cohetes como humanos de regreso a la Tierra.

Pero las seis naves, explicó Wooster, solo serán el primer paso hacia las futuras ciudades marcianas permanentes. El cada vez mayor número de humanos que emprendan el viaje deberán construir centrales de energía en la superficie, hábitats, invernaderos, soportes adicionales de vida y todas las demás comodidades necesarias para fomentar un asentamiento funcional y permanente. El ir y venir de los cohetes BFR, con humanos, piezas y suministros, garantizará que los colonos tengan siempre a mano todo lo que necesitan.

Por supuesto, los viajeros también deberán dedicarse a tareas como la creación de un sistema de reciclaje adecuado, o pensar en cómo deberá moverse la población por la superficie marciana, probablemente con rovers presurizados o trajes espaciales de nuevo diseño. Una vez los asentamientos se hayan estabilizado, los humanos podrán dedicarse a aprender más sobre la historia, el clima y la geología marcianas. E incluso buscar indicios de vida pasada, o presente, bajo la superficie del planeta.

Para Wooster, «este tipo de cosas constituyen oportunidades muy reales para cualquier persona de la amplia comunidad relacionada con Marte que quiera participar. Space X se centra en lograr que la arquitectura de transporte se configure lo más rápido posible, pero en realidad el verdadero fin es hacer posibles todos esos otros tipos de actividades».

ABC