Inamovilidad y ley seca, lo que debes saber del censo de este 22 de octubre

Inamovilidad y ley seca, lo que debes saber del censo de este 22 de octubre

No importa su edad. Tampoco si usted es dueño de una casa, huésped de un hotel, paciente en un hospital o no tiene techo. El censo que empezará este 22 de octubre en el Perú será total. 

El único requisito para ingresar en la estadística es estar vivo –y respirando– en el país a las cero horas de aquel domingo (hora llamada momento censal). Las personas que nazcan después de esa hora (pasada la medianoche del sábado 21) no serán contadas. Y aquellos que fallezcan después de dicho momento censal deberán ser registrados como vivos por algún familiar.

El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la entidad que ejecutará el conteo, lo explica así: El censo será una de las más grandes movilizaciones de peruanos en tiempo de paz. Las características de la población lo demandan. Para contar a cada uno de los más de 31 millones de nacionales y a los extranjeros que estarán repartidos en nuestro territorio de 1’285.215 km2 será necesario desplegar a más de 690 mil empadronadores, entre voluntarios y jefes. Eso sin tener en cuenta a los policías y al personal de las Fuerzas Armadas que garantizarán la seguridad durante el proceso.

Con una población y un territorio tan vasto, el censo no se vivirá igual en todo el país. En las zonas urbanas, por ejemplo, donde viven más de 24 millones de personas, el conteo se hará entre las 8 de la mañana y las 5 de la tarde del domingo 22 de octubre. Durante esas nueve horas se ha decretado la inamovilidad de la población. Nadie podrá salir de casa salvo ciertas excepciones.

En las zonas rurales, en cambio, donde vive el 23,3% de los peruanos (más de siete millones de personas), el censo se hará en los 15 días siguientes al domingo 22 de octubre. “[En el campo] se trabajará durante esos días porque los empadronadores deben trasladarse a los centros poblados más alejados de la sierra y la selva. Todos deben ser contados”, explica el jefe del INEI, Aníbal Sánchez, a El Comercio. En las zonas rurales, como se podrá entender, no regirá ninguna orden de inamovilidad.

—Se buscan voluntarios—
Para empadronar a la población y las 9,8 millones de viviendas que hay en el Perú, el INEI depende no solo de gran logística sino del compromiso de la sociedad. Por ello, desde el mes pasado se abrió la convocatoria para la inscripción de empadronadores voluntarios. En total, se necesitarán 580 mil voluntarios, 100 mil jefes de sección (guías que lideran grupos de seis empadronadores) y 11 mil jefes de zona.

“Lo tomamos como una participación cívica, un día que se le dedica al país y en el que el voluntario participa en una investigación estadística trascendente”, señala Aníbal Sánchez, quien confía en llegar a la meta de empadronadores en los días más cercanos al censo. Hasta la fecha, según el INEI, unas 100 mil personas ya se han inscrito. Además de ciertos beneficios, como becas o la posibilidad de participar en bolsas de trabajo, recibirán un estipendio de S/50.

En las zonas urbanas, cada empadronador tendrá que censar 13 viviendas. Lo que busca el INEI es que el voluntario sea un vecino que registre en su mismo distrito. “No vamos a llevar a los empadronadores a otra provincia o región, serán lugareños que conozcan su territorio”, apunta Sánchez. Con esto se busca no solo abaratar costos sino generar confianza en la población.

—Lo que se preguntará—
Según el INEI, los censos que se ejecutan cada 10 años son cruciales porque proveen la información más exacta sobre nuestro país. A diferencia de las encuestas de hogares que arrojan datos probabilísticos y estimaciones, la cédula censal de 60 preguntas (47 dirigidas a la población) plantea una radiografía completa sobre las características demográficas, de vivienda, laborales o reproductivas de los peruanos.

La información que se recoja en los censos –cuyos primeros reportes deberían ser emitidos a partir de enero– será útil para el diseño de políticas públicas, la administración de los recursos del Estado y para la investigación académica.

Debido a la importancia del conteo, el INEI invoca a la población a colaborar con los empadronadores y brindar información con la mayor honestidad. Según la Ley 13248, todos los datos recabados son confidenciales. No se preguntará a las familias por sus ingresos económicos y nadie está obligado, por ejemplo, a mostrar un documento de identidad al empadronador.

El instituto de estadística tampoco ha contemplado preguntar a los ciudadanos sobre su orientación sexual este año. “Esa es una pregunta muy compleja, orientada a mayores de edad y ya lo hacemos en una encuesta especializada”, señaló Aníbal Sánchez.

Lo que sí será una novedad en la cédula censal es la pregunta 25 de la sección V, referida a la autopertenencia étnica. Los peruanos deberán señalar si se sienten quechuas, aimaras, nativos, negros, blancos o mestizos, entre otros. El jefe del INEI recalca que la pregunta no se debe resolver por el color de la piel, sino por la crianza que uno ha recibido.

-Hay que abastecerse-
​Recuerde, durante las 9 horas que durará la inamovilidad el 22 de octubre en las zonas urbanas, nadie podrá salir de casa. Por ello, el INEI recomienda a las familias que se abastezcan de alimentos debido a que no funcionarán supermercados ni bodegas.
Asimismo, la noche anterior al censo (el sábado 21 de octubre) sí funcionarán las discotecas, pero estará prohibida la venta y consumo de bebidas alcohólicas.