En un botadero de basura se hará un inmenso bosque en Carabaya

En un botadero de basura se hará un inmenso bosque en Carabaya

Lo que era un cementerio de basura hace 20 años, se convertirá en un bosque. En unas semanas se sembrarán diez mil plantones en el botadero del sector Quenchi, ubicado a kilómetro y medio del distrito de Macusani, provincia de Carabaya, y cuatro horas al norte de la ciudad de Puno. 

Esta iniciativa es parte de la recuperación de suelos degradados que ejecuta el Ministerio del Ambiente, en el marco del Programa MINAM+CAF en alianza con el Municipio de Carabaya. Tiene la denominación “Recuperación de ecosistemas degradados en el sector Quenchi”.

El área de intervención efectiva es de cinco hectáreas (50 mil m2) y colinda con la carretera Interoceánica. Es la primera vez que se recupera un suelo degradado a más de 5000 m.s.n.m.

El lugar era un botadero exclusivo de más de cinco mil pobladores de la zona. El hedor impedía que personas y animales se acerquen porque la atmósfera era asfixiante y contaminante. La hediondez viajaba a diversas comunidades por las fuertes ráfagas de viento. 

De vuelta a la vida

Sin embargo, este panorama cambió desde agosto de 2016. Arrancó con la construcción de un cerco de gaviones. Luego se procedió con el tratamiento químico de los residuos sólidos. Se le inyectó bactericidas, fungicidas y raticidas para eliminar todo tipo de infección.

Los lixiviados fueron cubiertos por una enorme capa de arcilla de un espesor de 30 centímetros. “De esa manera evitamos los malos olores y nos aseguramos que las aguas ácidas salgan a la superficie. Este proceso se ejecuta con rigurosidad para eliminar todo tipo de contaminación”, aseguró el ingeniero y presidente del proyecto, Fredy Huisa Yupanqui.

El proyecto ingresó esta semana a su etapa final. Se tendió una capa de 30 centímetros de arena gruesa. Finalmente se colocará un colchón de 30 centímetros tierra negra con material orgánico.

Sobre esta capa se plantarán 10 mil especies nativas entre “Colli” y “Queñua”. La recuperación total del suelo se conseguirá cuando estos árboles crezcan y se mimeticen con la naturaleza y la geografía del lugar. “Lo único que sobresaldrá (en el terreno) serán los tubos cribados, que se instalarán para que fuguen los gases tóxicos de los residuos sólidos enterrados”, aseguró Huisa.

La inauguración está prevista para la quincena de enero. El proyecto podría servir de ejemplo para las ciudades de Puno y Juliaca, que afrontan problemas de contaminación por residuos sólidos.

La República